Io Flippo
Mi vida o casi. ‘Un juicio en el Paralelo’
Quim Pedret i Rovira
apuntes para el libro…..
Reconozco que a veces me ha sido muy difícil y duro, hacer ‘teatro’. A veces necesidad y curiosidad obligan, aunque a veces como dice el refrán: la curiosidad mató al gato, este no es mi caso. Si. He tenido de hacer mucho teatro en esta vida y callar. He tenido paciencia y cordura, a veces incluso la paciencia de llegar soportar el más declarado cinismo e hipocresía estoicamente durante años. En algunos caso sigo esperando. Pero las circunstancias me obligaban a callar. He tenido de aguantar carros y carretas durante largos años. He tenido de llegar casi a la reverencia, para poder ahora llegar ahora a las más pura irreverencia y mi verdad, porque esta si es la verdad. Algunos le podrán llamar espíritu de venganza. No creo que sea esto. No odio a los que han sido, a veces en silencio, mis enemigos. Si he sabido que eran enemigos los perdoné muy rápido, ya que sabía que este perdón les jodería mucho más. Llámenlo cierta practica sádica. A otros les seguí ‘la veta’ o les di por ‘la pala’ –expresiones de mi santa abuela- o les he bailado el agua, ya fuera en Roses, Barcelona, París o paseando por Mónaco o Italia. He sumado años, día a día y me he hecho más hombre y con una serena madurez, he llegado al límite que marca la edad, para hacer una recopilación de anécdotas en forma de libro, que creo que algunos, por lo que no son, se merecen y otros, por su maldad y lo que nunca serán, también se lo tienen merecido, aun estando en edad de merecer. Los buenos, gente buena -que los hay - se lo merecen mucho más. Muchos han sumado despropósitos año tras año y están anclados en la misma página, es su página de vivir en la acomodada ignorancia, o a veces a esto ellos le llaman poder. Yo le llamo querer y no poder. Los más vulgares pueden decir sin equivocarse: mean y no sacan gota. Pero ya les viene de años e igual les consuela.
Sea un poder social, político o económico, la verdad es que cualquier tipo de poder, que venga de algunos personajes que he conocido, la inmensa mayoría, me ha dado realmente lástima.
Sé que existen peores maneras de perder el tiempo, que intentar valorar a tantas algunas criaturitas que se creen socialmente valorados. Pero…he conocido y he reconocido a ‘geniales’ abogados, fiscales, jueces, políticos, asistentes sociales, ‘cuidadores de familia’, médicos, y algún empleado de banca, sin olvidarme del clero. Difícil es ubicarlos y unificarlos. Pero no me quedaré en el intento. Es muy difícil reír todas las gracias a tanto ‘toco-mocho’ y casi siempre veces pagando. Tengo de reconocer que he estado mucho más cerca del toco mucho, y del toco moco, por desgracia. Sé que da un poco de asco, pero ellos a veces me han asqueado mucho más
Realmente hay que tener estomago,- yo lo he tenido- pero creo que ha valido la pena. Mi estomago ha sido y es grande, elegante y fuerte y me ha demostrado y mucho, aquello que decimos con mucha razón: Lo que no mata engorda.
Esto también me ha llevado a malos malentendidos, pero los más inteligentes -pocos- se que sabrán perdonarme por dejarles a veces fuera de juego. Este desmarque, ha sido llevado por mi situación analítica y mis circunstancias, como dirían mis amigos Ortega y Gasset, estas eran y son total y lógicamente respetables. A la larga y a veces a la corta, he podido desenmascarar personajes y la vez ‘retratarlos’. El personaje que va de bronca, el que se cree más y que tu le podrías hacer una pedorreta o peineta, pero le ríes, le ignoras o simplemente le callas. Me he tropezado con tantos personajes auto llamados ‘los importantes’ e imprescindibles. Igual eran o se piensan que son los Intocables. Sé que a veces me ha sido difícil soportarlos. Ahora a mi edad, entiendo muy bien el libro: “Cuando digo No, me siento culpable”
Tengo que decir que decir que el NO es una satisfacción casi orgásmica, salvando distancias y la culpabilidad aun no se en función del que baremo la tomamos. Seguiré buscando. Puedes ser culpable, queriendo solo joroba y querer tener la verdad o que te den la razón por ser simplemente ser un verdaderamente jodido.
Igual ahora podría seguir callado y seguir mi camino, pero mi psiquiatra y mi banquero, me dicen que ya puedo pregonar que soy relativamente feliz y poder seguir haciendo mi trabajo: ‘Buenos retratos’. Claro, claro, pero le volví a preguntar: ¿Y si los seguimos ignorando? Y me contesto: no, no. Es bueno que tu hijo sepa la verdad y así puede que no caiga en los mismos errores que tu has cometido con la b de bueno y de burro. Yo sin sentirme ofendido y con alegría le agradecido su sincero consejo.
Últimamente en lo que respeta al mundo político, me he ido encontrado con personajes con mejillas de pan de kilo, que aun creen que les sonará la flauta otra vez, creyendo que alguna población hace cara de idiota o a lo peor, cree que lo es. Estos extraños seres afortunadamente en vías de extinción se creen semidioses, que ni llegan a ser semis nadas y lo peor de lo peor, muchos ciudadanos -la mayoría- los consideran medio idiotas, por su sonrisa socarrona e hipócrita y a la vez cadáveres de la situación.
Dicen que la indiferencia es el mal mejor para los estúpidos y gente medio arrepentida de su idiotez. Bien es cierto que con algunos ex familiares me he callado. Pero ahora pienso, igual que sigan en el camino de la joda. ¿No? Siempre es bueno recordar a algunos claramente y a poder ser en su cara que son verdaderamente estúpidos. Claro. Es cierto, hay cosas importantes que se olvidan, recordemos a los maquiavélicos, manipuladores, psicópatas e incluso esquizofrénicos. Que lo son. O sea gente malvada… ¡Que la hay! Demasiada
Ahora hace unos 47 años, día más, día menos, que hago fotografías, por lo menos ver como la magia de la fotografía me envolvía en mis siete años, cuando empezaba a tener uso de razón. Un uso que desgraciadamente para muchos ha quedado en desuso, la razón. ¿No? Si, comencé a los siete años, viendo las caras dentro de una cubeta en un papel de una habitación a oscuras, pero no era una oscuridad negra, era una oscuridad roja que me marco creo en cierta medida para el resto de mi vida. La fotografía me quedo grabada y siempre he odiado el color rojo. Pero después con los años superado el mal rato he llegado a comprar uno o dos coche rojos –rojo Ferrari. Podría decir que mis fotografías fueron muy buenas en su tiempo. No me faltaría ni verdad, ni razón. La modestia es una de mis grandes virtudes. Eran fotografías válidas. Muchas foto-periodísticas y buenas. Otras sencillamente buenas y correctas, igual fotos sin una definición clara hasta llegar a veinte y pico años. Pero al fin y al cabo, buenas. Ahora sigo retratando, pero es otro ‘retrato’. Es una manera de ver la vida, un reflejo de una sociedad que aunque me duela decirlo, me produce a veces verdadero asco.
Volviendo a mi modestia particular, pienso que donde hubo, siempre queda y este claro es mi caso. Me encanta pecar de inmodesto. Y es por esto que con una vida dedicada a la imagen y a la palabra escrita, me atrevo con todo. Ahora hace unos treinta y tantos años. Como decía mi amigo Paco Seguí (sobrino de Salvador Segui ‘El Noi del sucre’), me llevó el mismo de su mano, por los más remotos rincones de la prensa escrita de aquella Barcelona que siento nostalgia y de la que tanto aprendí. Aprendí la tolerancia, a escuchar, a leer, a oír un poeta o dos, un actor o tres a un cantante, o cuatro y a que cada uno respetara y “amara o no, a las cucarachas sin luz, residuos del aquel crimen de la guerra civil” (poesía de Seguí) Es por esto que me defino un autodidacta de la mano de un genio y a la vez delicado alumno de unos cuantos cantantes, poetas, y a la vez me defino como inventor de palabras (rustiquémonos) y un escritor. De hecho es lo que hago desde el anonimato casi, con mis versos, con mis canciones escritas en un papel. Soñador y escritor y poeta en el verso
Desde Roses he colaborado en artículos y fotografías en semanarios comarcales. Cree y diseñé una revista de ámbito cultural-cotilleo, he dirigido los destinos de otra revista política, que estaba en vía de extinción, de un un partido a la baja, que algunos iluminados defenestraron para hacer un partido independentista, impulsado con dinero de la música de palacio y otros políticos en la recámara, los más relevantes en aquella época. Espero que el tiempo y la sociedad y su mala conciencia, de aquellos ‘pilares’ políticos y a la vez ‘ángeles’ del diablo, les ponga el tiempo y el pueblo como bueno ‘palomos’ en el lugar que les corresponde: La Papelera de Reciclaje.
Desde este libro haré un retrato a toda esta gente que iré nombrando, lógicamente estarán sus nombres fotos y apellidos y demás signos de identidad, para escarnio y burla de sus ‘admiradores’, que después es posible, solo posible, que les girn un poco más si cabe la espalda, y a la vez al estar girados les pedirán perdón por su culo. Si, podré la leña al mono. Se que es un asunto jodido reconocer que todos tenemos algo de hipócritas, pero yo me he declarado a veces HIPOCRITAMENTE JODIDO… ¿pero igual todo es puro teatro? … ¿O no?
seguirá en la imprenta… quien quiera saber si le pongo en un altar o a caer de un burro, que pague…
¿’No se si me explico?’
Joaquim Pedret i Rovira
Fotograf i Escriptor